Día: 8 de febrero de 2021
María Eugenia Vidal: se acerca a Rodríguez Larreta, toma distancia de Mauricio Macri y diseña su “dream team” femenino
La ex gobernadora reaparecerá a partir de marzo públicamente. Activa en la vida política de Juntos por el Cambio, promueve una propuesta superadora de cara a los comicios de este año. La mira puesta en 2023.
«Mamá orgullosa de Camila, María José y Pedrito. Orgullosamente bonaerense». La bio de la cuenta de Twitter de María Eugenia Vidal resume dos aristas centrales en la vida de la ex gobernadora. Por un lado, su rol maternal; por el otro su sentido de pertenencia hacia la provincia que gobernó cuatro años. De 2015 a 2019, ambas facetas convivieron con naturalidad. En 2021, después de un 2020 casi sabático en términos políticos, y sobre todo en el camino hacia 2023, la incógnita es si Vidal está dispuesta a resignar el tiempo ganado en familia y con amigos o si la seduce una vuelta al ruedo como candidata en las próximas legislativas.
Luego de tomarse una quincena de vacaciones dividida en dos estadías breves en Pinamar y Bariloche, ambas con su pareja Enrique Sacco, y la primera con sus tres hijos, Vidal regresó definitivamente al ruedo y analiza reaparecer mediáticamente a partir de marzo . Eso no significa que en esa fecha pueda haber una confirmación sobre si jugará o no electoralmente en las elecciones de agosto y octubre, pero sí podrá conocer su análisis de la coyuntura política-económica actual, especialmente a partir de la pandemia de Covid-19.
La primera aclaración que hacen fuentes de diálogo continuo con la ex mandataria bonaerense es que Vidal participa activamente de la vida política de Juntos por el Cambio. Eso se refleja en los Zoom de los que forma parte junto a la mesa chica del espacio, pero también en el día a día, coordinando reuniones con intendentes y legisladores. Esta semana, por ejemplo, visitó a Jorge Macri, jefe comunal de Vicente López. También se ve con frecuencia con Néstor Grindetti, de Lanús, y con Diego Valenzuela, de Tres de Febrero, entre otros. Y mantiene charlas periódicas con Horacio Rodríguez Larreta.
Es con el jefe de Gobierno porteño, aseguran cerca de Vidal, con quien se siente más cómoda para trabajar de cara a lo que viene, con un proyecto que la entusiasme y que, cree, a su lado puede ser más fácil de construir. «Horacio es su amigo, confían y tienen una admiración y un respeto que es mutuo», comentan sobre su relación con quien, gestión mediante, aparece por estas horas en las encuestas como la referencia central de Juntos por el Cambio para las presidenciales de 2023.
Ese horizonte a dos años y medio es lejano, pero Vidal no lo esquiva. Quienes trabajan a su lado creen que aún es prematuro hablar de aspiraciones electorales, incluso para este 2021, pero también dejan entrever que hacia 2023 una figura del relieve de Vidal, con la elevada tasa de conocimiento a nivel nacional que tiene -superior al del propio Rodríguez Larreta, indican-, no puede proyectar un cargo menor o similar al que ya ostentó siendo gobernadora del distrito más populoso del país.
Por eso creen que naturalmente Vidal es presidenciable, como Rodríguez Larreta, y que por el grado de afinidad que tienen entre ellos sería un tema que «resuelven en una charla, con un café».
Un dirigente político de estrecha confianza le comentó a Vidal recientemente, en una charla que tuvieron, que «si yo salgo a la calle en mi ciudad, nadie me conoce; pero cada vez que vos lo hacés, vienen todos a saludarte». Ese capital político, en votos y por conocimiento público, que tiene la ex gobernadora es lo que la hace analizar en detalle sus próximos pasos, aunque teniendo bien en claro cómo va a proceder en un sentido.
«Todos quieren que María Eugenia sea ‘esto o lo otro’ o le dicen ‘nos sirve que vayas acá o allá’, pero nadie le hace una pregunta clave, que es la que ella espera: ‘¿qué es lo que querés ser?’ «, aseguran en su entorno.
Vidal siente que ya jugó mucho por el equipo. Lo hizo en 2011, cuando fue compañera de fórmula de Mauricio Macri como vicejefa de gobierno porteño, y también poco antes de 2015, cuando comenzó a recorrer la provincia con unos pocos aliados. Desde allí, sostienen, fue parte clave de lo que entonces se veía como una utopía: Macri presidente, Vidal gobernadora «.
También en 2017, recuerdan, le puso el cuerpo a una exitosa campaña de Cambiemos por su liderazgo desde la provincia de Buenos Aires, y repitió en 2019, acompañando a un gobierno sumido en una fuerte crisis económica que derivó en una frustrante elección para el remozado Juntos por el Cambio, con los triunfos, en Nación, de Alberto Fernández y Axel Kicillof, en Provincia.
Esta vez Vidal quiere jugar a su manera, con vuelo propio y convencida de una propuesta seductora e integral . Allí es donde surgen las fisuras con el modelo anterior que lideró Macri. La relación de «afecto y respeto» entre ambos perdura y seguirá. Pero hoy, cerca de Vidal, ven como la etapa del Cambiemos original como un ciclo cumplido .
En sintonía con una tendencia mundial, de empoderamiento de la mujer y más participación en cargos públicos, Juntos por el Cambio reúne a tres figuras femeninas con perfiles muy altos y niveles de intención de voto elevados: Vidal, Elisa Carrió y Patricia Bullrich.
Si jugaran las tres en estas elecciones, dos, una o ninguna, es aún una incógnita no develada. Pero hay coincidencia general en que el espacio opositor las necesita para ser competitivo en la provincia y en la ciudad de Buenos Aires.
La relación de Vidal con Carrió, destacan en el vidalismo, es «excelente» , de afecto y respeto ganado durante estos años de trabajo juntas. Con Bullrich, aun con miradas diferentes de la política, coinciden en la fuerza de trabajo y en la importancia que le dan a la gestión, además de también tener un diálogo fluido. La foto entre Carrió y Bullrich de principios de año hace pensar en un escenario de unidad de las tres «damas fuertes» de la oposición. Pero hay un cuarto eslabón que entusiasma a quienes analizan el mapa político con Vidal.
Se trata de Margarita Stolbizer, del GEN, de alto grado de conocimiento en la sociedad y de muchos kilómetros electorales transitados en campañas en la provincia de Buenos Aires. La relación de Vidal y Stolbizer, ambas referentes surgidas de Castelar, es muy buena , más allá de no haber compartido el mismo signo político en estos años. Las diferencias históricas de Stolbizer con Carrió podrían ser un impedimento, pero es Vidal, precisamente, la que podría oficiar de conciliadora en pos de convocar a una figura que cree necesaria. La ex diputada hizo un guiño en una entrevista con Clarín , dispuesta a construir alianzas para competir en los próximos comicios.
Fuente: Clarín.
CGT: Acuña pide «sincerar» y que hay sectores que «tienen que ganar menos»
La próxima semana, funcionarios del Gobierno se reunirán con sindicalistas y empresarios en pos de generar un canal de diálogo para intentar lograr un acuerdo de precios y salarios. Con anhelos de que sea una reunión «fructífera», Carlos Acuña, uno de los líderes de la CGT, puntualizó en la necesidad de que los trabajadores recuperen poder adquisitivo, para que ello repercuta luego en otros sectores de la cadena productiva. También se refirió al inminente recambio en la conducción del Partido Justicialista (PJ) bonaerense y dijo que el peronismo «prácticamente no existe».
«Quedó demostrado que al perder poder adquisitivo el trabajador no solamente queda mal él, sino que además quedan mal las Pymes, los comercios minoristas», consideró el gremialista, quien agregó: «Les va a ir mejor a los que producen, a las Pymes, porque este año que pasó el Gobierno hizo las cosas que debería haber hecho: ayudar a las Pymes. Gracias a eso pudimos mantener muchos puestos de trabajo, si no, hubiésemos estado en la lona, peor que ahora. Ahora llegó el momento donde hay que sincerar y ellos tienen que ganar menos, pero van a ganar menos un tiempo, porque después van a ganar más. Porque al haber consumo, eso genera que haya demanda y la demanda genera producción y si hay producción, hay más puestos de trabajo en todos los niveles».
El sindicalista consideró que «todos los sectores están mal» y que debe existir una consideración con respecto a los precios. «No se puede andar caminando comercio por comercio. Hay un sector de los intermediarios que son los que encarecen los productos. La responsabilidad está un poco en todos», indicó.
Además, pidió que «gradualmente» la inflación vaya por debajo de los aumentos salariales y, en cuanto a la discusión de los convenios colectivos de trabajo, sostuvo: «No está mal firmar una parte primero. Los gremios tienen prudencia en eso, uno no va a pedir lo que no se puede o no hay. Creo que cada gremio es prudente con respecto a la demanda».
«Pareciera que el peronismo estuviera guardado en un cajón»
Cuando todo parece indicar que Máximo Kirchner se encamina a ser el nuevo presidente del PJ bonaerense, Acuña se mostró a favor de que haya internas, para que cada afiliado pueda elegir su conducción. «En el frente era el peronismo el que estaba adelante de todo siempre y creo que en el último tiempo nos ha sucedido que el peronismo no existe prácticamente, existen otros sectores y no el peronismo. Pareciera que estuviera guardado en un cajón», dijo, tajante.
«El frente siempre lo encabezó el peronismo. Y es como que en cada elección prácticamente no aparece, aparecen sectores o agrupaciones», comentó el hombre que integra las filas del Frente Renovador e, incluso, refirió que «falta protagonismo del peronismo no solo en la provincia, sino también a nivel nacional».
«Creo que todos debemos tener la posibilidad de participar en una interna y que los afiliados peronistas digan quiénes son la conducción», deslizó, aunque aclaró que sectores como La Cámpora tienen derecho a liderar dicha fuerza política, pero que los dirigentes deberían consolidarse a través de elecciones. «Hoy estamos divididos», insistió.
Por otra parte, el sindicalista sostuvo que dentro del Frente de Todos «no hay una conducción única, porque es un frente», y cerró: «El Presidente tiene todo el apoyo del peronismo, pero eso no quiere decir que entre nosotros estemos de acuerdo con todas las cosas. Para gobernar hay que hacer lo mejor para todos porque el pueblo argentino se compone de muchas ideologías».
Fuente: la Nación
La oposición salió a responder al Presidente sobre sus dichos contra el campo: “Nunca la amenaza puede ser una invitación al diálogo”
Alberto Fernández: “Tengo cierta impotencia porque es un poder autónomo en la República”, crítica a la corte de justicia
El campo apela a que Fernández baje los impuestos que impactan en los alimentos
Luego de que el presidente Alberto Fernández amenazara con subir las retenciones o poner cupos a las exportaciones para frenar la suba de los precios de los alimentos, en el campo hay fuertes expresiones de rechazo a las palabras del Presidente. Mañana la Mesa de Enlace tendrá un encuentro y se espera una dura respuesta al jefe de Estado. En el sector creen que el mandatario, si quiere que bajen los alimentos, debe reducir la presión de los impuestos que pesan sobre ellos.
Hoy, en una entrevista con Página/12, el presidente Alberto Fernández expresó:«El Estado sólo tiene dos canales para resolver el problema, dos herramientas que preferiría no usar: subir las retenciones o poner cupos, decir esto no se exporta. Y no hay mucho más tiempo para que decidan».
Luego agregó: «El productor de carne tiene la posibilidad de vendérsela al carnicero o vendérsela a China a un precio enorme. Yo necesito que ellos exporten porque necesito dólares que entren. Pero lo que no pueden es trasladar a los argentinos los precios internacionales porque no producen en precios internacionales. Ellos no producen en dólares».
Para Jorge Chemes, presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), las declaraciones de Fernández muestran una «equivocación» con respecto al campo como supuesto responsable de la suba de los alimentos. Pidió bajar los impuestos a los alimentos para que estos bajen.
«Se siguen equivocando. La mayor carga en el precio (de los alimentos) es el componente impuestos, un 40 a 50%. El Gobierno en lugar de decirnos que desacoplemos los precios tendría que rever su situación y bajar los impuestos a los alimentos. Eso produciría una baja», señaló Chemes a LA NACION.
En Twitter, el exministro de Agricultura Luis Miguel Etchevehere dijo que el Gobierno pone como excusa el precio de los alimentos para «volver a saquear al campo».
«La historia se repite. Ponen la falsa excusa del precio de los alimentos para volver a saquear al campo y tener caja para las próximas elecciones. Las retenciones no bajan precio de alimentos @alferdez, es la INFLACIÓN!», escribió en su cuenta.
Según un informe de la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA) de diciembre pasado, en la carne vacuna los impuestos se llevaban el 29% del precio. En el pan, según ese informe, los impuestos en ese momento representaban el 25% del valor. En la leche había un 11,6% al menos de tributos.
Para Carlos Vila Moret, vicepresidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), el Gobierno desconoce la dinámica de la formación de precios y parte «de una mirada prejuiciosa en la que el campo y los productores somos siempre los culpables».
«No se sabe hasta qué punto es desconocimiento o un relato ideológico que les sirve para la interna. En todo caso, lo cierto es que aunque lo hemos dicho varias veces, vale la pena repetirlo: los productores no somos formadores de precio ni en la carne, ni en el pan ni en ninguno de los productos de la mesa de los argentinos, y la incidencia de la materia prima en el precio final es mínima», expresó.
En este contexto, trazó un ejemplo teórico si se pusiera un impuesto del 30% sobre el trigo. En ese caso, según explicó, siempre que la diferencia no quede en manos de otros eslabones, «en vez de valer 20 pesos un kilo de trigo» haría que valga 14, solo 6 pesos menos. Luego, si esos 6 pesos no quedan en otros intermediarios el pan en lugar de 150 pasaría a 144 pesos el kilo.
Siguiendo con ese ejemplo, apuntó que la medida del Gobierno lo que haría sería afectar la inversión y la siembra de los productores. «En otras palabras, por pretender bajar 6 pesos el kilo de pan vamos a destruir una actividad entera, lo que nos va a llevar a perder miles de millones de dólares de exportación», detalló con su ejemplo.
Carlos Achetoni, presidente de Federación Agraria Argentina (FAA), señaló que si el Gobierno avanza en la línea que definió Fernández podría generarse un conflicto con el campo.
«No se entiende cómo debemos comprender esta situación, porque por un lado necesitan el ingreso de divisas y (por el otro) lo asocian a los precios que tienen en góndola cuando no somos formadores de precios», expresó a CNN Radio.
Para Achetoni, los ingresos de divisas «cerrando las exportaciones no van a existir». Según su opinión, el problema de base es la inflación pero el Gobierno no lo quiere reconocer.
«Hay un problema que no se quiere reconocer, que es la inflación. Ese es el problema, por eso tenemos los problemas que tenemos», afirmó.
En este contexto, se refirió a la posible reacción de los productores si se avanza con más trabas al sector. «Trabajando con toda la cadena tratando de llegar con propuestas que realmente sirvan (FAA propuso una rebaja en el IVA vía la Tarjeta Alimentar) y ver esto (por las declaraciones de Fernández) sabiendo cómo está el ánimo del productor, si avanzan en eso es muy probable que vaya a generar un conflicto».
En Twitter, la diputada nacional Alicia Fregonese (Juntos por el Cambio-Entre Ríos), también pidió al Gobierno bajar la carga tributaria sobre los alimentos.
«La advertencia del gobierno mantiene al campo bajo amenaza. Los alimentos tienen más del 30% de impuestos, ¿por qué no los baja, señor presidente? Su propuesta no le sirve al país, que va a perder divisas que tanto necesita, y mucho menos al consumidor», reclamó la legisladora.
Cristian Ritondo, diputado nacional y presidente del bloque PRO, también fustigó la advertencia de Fernández al campo.
«Limitar y ponerle trabas constantemente a uno de los motores de la economía de nuestro país es llevarnos directamente a la desinversión y el atraso. De esta crisis no vamos a salir usando las viejas fórmulas de siempre», señaló.
Fuente: La nación






