A la espera de la asunción de Trump, Argentina diseñó una estrategia de dos etapas para cerrar el nuevo programa con el FMI

A la espera de la asunción de Trump, Argentina diseñó una estrategia de dos etapas para cerrar el nuevo programa con el FMI

El ministro Caputo negociará las condiciones del acuerdo con la directora Georgieva, y a continuación Milei capitalizará su sintonía ideológica con el presidente de EEUU para hacer implosionar las objeciones técnicas y políticas que podrían esgrimir el staff y el board del organismo multilateral de crédito

Javier Milei y Donal TrumpJavier Milei y Donal Trump

(Desde Washington, Estados Unidos) Argentina desplegará una estrategia de dos pasos para negociar un nuevo programa con el Fondo Monetario Internacional (FMI), que tendría un desembolso extraordinario para fortalecer las reservas del Banco Central y abrir el cepo financiero.

La propuesta del Ministerio de Economía incluye nuevos plazos para los pagos de los intereses y de la deuda contraídos durante la administración de Mauricio Macri, y aún no está definido si el probable crédito será bajo la forma de Stand-By o de Facilidades Extendidas.

En 2025, Argentina tiene que pagar vencimientos de intereses por 3.037 millones de dólares, y a partir del 2026 -cada semestre- hay que cancelar cuotas de capital por un total de 45.000 millones de

El objetivo básico de la negociación de Caputo y su equipo con Georgieva y su staff es lograr que todos los vencimientos -capital e intereses- se achiquen en montos y se extiendan en plazos. A cambio, el ministro de Economía ratificará su compromiso de mantener las actuales pautas sobre emisión monetaria, déficit fiscal y caída de la inflación.

Luis Caputo  y KristalinaLuis Caputo y Kristalina Georgieva durante su último encuentro en el G20 de Rio de Janeiro, (Brasil)

Milei junto a Caputo se encontrarían con Georgieva durante el Foro de Davos. Estaba previsto que los tres coincidan en esa villa alpina, pero Milei fue invitado por Donald Trump a su asunción, y ello postergó la llegada de la delegación oficial a Suiza.

Como sucedió este año, el presidente describirá en Davos su perspectiva sobre la actual situación global, y en primera fila estarán su jefe del Palacio de Hacienda, Karina Milei -secretaria General- y el canciller Gerardo Werthein.

Trump considera que Milei es su socio estratégico en America Latina, y esa sintonía ideológica y política juega a favor de la Argentina al momento de definir la estructura económica del próximo acuerdo con el Fondo.

Si finalmente hay cónclave en Davos, Georgieva podrá conocer los detalles del encuentro que Milei y Trump protagonizarán después de la ceremonia de asunción en DC.

La estrategia de negociación de la Argentina se apalanca en los vínculos personales de Milei y Trump. El Presidente de los Estados Unidos ejercerá su poder institucional sobre el board del FMI, y es muy probable que Milei obtenga el desembolso extra que necesita para fortalecer las reservas del Banco Central y abrir el cepo.

La suma definida en la Casa Rosada oscila entre los 11.000 y 20.000 millones de dólares.

Donald Trump escucha a ScottDonald Trump escucha a Scott Bessent, próximo secretario del Tesoro, durante un acto en Asheville, (Carolina del Norte, Estados Unidos)

Pero la decisión política de Trump necesita del cumplimiento de ciertas formalidades en el Fondo y la administración republicana. Caputo y su equipo tienen que avanzar en el acuerdo técnico con Georgieva y el staff del FMI – primer paso de la negociación-, y a continuación mantener una reunión clave con Scott Bessent, próximo secretario del Tesoro de Trump.

En este contexto, José Luis Daza -viceministro de Economía-, Pablo Quirno -secretario de Finanzas- y Vladimir Werning, vicepresidente del Banco Central, llegarían a Washington a fines de enero o principios de febrero para mantener encuentros con Luis Cubbedu, que está a cargo de las negociaciones en nombre del FMI.

Cuando las conversaciones a nivel técnico ya estén muy avanzadas, Caputo y su equipo serán recibidos por Bessent, quien primero debe ser ratificado por la Cámara de Senadores. Esa reunión clave para la Argentina, sucedería en marzo de 2025, si en Casa Rosada consideran que es momento de utilizar el respaldo político de Trump.

Javier Milei y Luis CaputoJavier Milei y Luis Caputo durante el G20 de Rio de Janeiro, (Brasil)

El respaldo político de Trump es un asset que Argentina no sólo utilizaría para obtener un desembolso extra del FMI, cuando ya se deben 45.000 millones de dólares de capital a pagar hasta 2034. Ese apoyo del presidente de los Estados Unidos debería servir también para lograr que el Fondo haga un nuevo desembolso, pese a la ausencia de una ley en el Congreso ratificando el nuevo acuerdo.

La ley Martín Guzmán establece que una nueva deuda con el FMI necesita la aprobación parlamentaria, y es poco probable que en un año electoral la oposición facilite el trámite legislativo a la Casa Rosada.

Es decir: el desembolso extra podría llegar. Pero Milei y su equipo económico posiblemente sean denunciados ante la justicia federal, ya que tomaron nueva deuda sin la aprobación del Congreso.

Como explicaron Hans Kelsen -Teoría Pura del Derecho- Juan Bautista Alberdi -Las Bases-, un decreto no puede reemplazar una ley, si el Congreso está en sesiones.

El presente de Macri: entre el ultimátum de Milei, rupturas y una encuesta que le dio al PRO apenas 7% de los votos

El presente de Macri: entre el ultimátum de Milei, rupturas y una encuesta que le dio al PRO apenas 7% de los votos

La frase del Presidente, “o vamos juntos en todo o vamos separados”, tuvo un impacto político inmediato. Luis Juez, que es jefe de bloque amarillo en el Senado, confirmó que se alineará detrás de La Libertad Avanza en las próximas elecciones. Frigerio y Nacho Torres están dispuestos a hacer lo mismo. Los llamados del ex mandatario desde Cumelén

 
Mauricio Macri encabezó la últimaMauricio Macri encabezó la última reunión de PRO

Mauricio Macri estuvo activo el fin de semana. Habló y chateó desde el paraíso patagónico de Cumelén, su lugar en el mundo, con varios dirigentes del PRO. A algunos los considera leales y a otros les empieza a desconfiar. Sabe que la presión creciente de Javier Milei va a tener costos inevitables y percibe cómo empieza a crujir la unidad de su partido. Después del ultimátum libertario -”o vamos juntos en todo o vamos separados”- se vienen rupturas. Hay un cisma latente que sólo espera la oportunidad para manifestarse, que es el sector que se identifica con Patricia Bullrich, una de las ministras más valoradas por el Presidente. Las internas se agravan al mismo ritmo que se pierde apoyo popular y representación institucional y, en ambos casos, el PRO atraviesa uno de sus peores momentos. Una encuesta le puso números al presente: si se votara hoy, no sacaría más de 7 por ciento.

Antes de contar que Luis Juez pegó un portazo, que los gobernadores Rogelio Frigerio y Nacho Torres ya avisaron que las listas de sus provincias las van a negociar ellos sin intermediarios, y que hay un malestar creciente con Macri por priorizar la ciudad de Buenos Aires por encima de cualquier otro cálculo, puede ser útil para describir el escenario los detalles del último sondeo de opinión que difundió la consultora Aresco, que dirigente Federico Aurelio, uno de los analistas que más escucha el primer mandatario.

“En un ensayo electoral pensando en las elecciones del año que viene, el espacio de Javier Milei en alianza con el PRO de Macri lidera con claridad la intención de voto, con 15 puntos porcentuales más que el peronismo”, indicó el informe final correspondiente a diciembre del Estudio sobre contexto sociopolítico y socioeconómico que elabora Aresco, frente a un escenario polarizado entre dos grandes espacios, donde el sector Milei-Bullrich-Macri se quedarían con entre el 46,8% al 51,8% de proyección; y el panperonismo con entre el 33% y el 35,5%. “Ante una eventual fragmentación del espacio de La Libertad Avanza y el PRO, el espacio de Milei también lidera la intención de voto, con una diferencia de 11 puntos porcentuales con respecto al Peronismo”, indicó el trabajo, exponiendo que el espacio de Mauricio Macri solo obtendría entre el 6,4% y el 7% si fuera con lista propia.

En diálogo con Infobae, Federico Aurelio dio detalles sobre el estudio y aclaró: “Los porcentajes tienen que ver con proyecciones nacionales. En la provincia y en la ciudad de Buenos Aires, donde el PRO es más fuerte, los números varían. En la elección bonaerense, aunque parezca poco significativo 7% u 8%, puede ser el que defina si Milei le gana o pierde frente al peronismo”.

Ese paisaje está detrás de la frase que pronunció el Presidente en la entrevista que se conoció este fin de semana, al ser consultado por el director de Forbes Argentina, Alex Milberg, sobre si habría un acuerdo general para las próximas elecciones o distrito por distrito con Macri: “No hago ese cálculo. Me niego rotundamente. Eso es hacerle trampa al electorado. O vamos juntos en todo o vamos separados. Trampas al electorado, no. Los que estamos del lado de las ideas de la libertad, nos ponemos de este lado. Del otro lado no me interesa porque yo no estoy, no tengo nada que hablar con los kukas”.

Javier Milei y Mauricio MacriJavier Milei y Mauricio Macri

Lo cierto es que después de esa declaración que tomó estado público el domingo, el presidente del bloque de Senadores del PRO, el cordobés Luis Juez, confirmó que está dispuesto a ir en la misma lista con La Libertad Avanza en su provincia. El dirigente mediterráneo es un rara avis: tiene su partido, el Frente Cívico, pero en la Cámara alta fungió hasta ahora como primus inter pares de una bancada de siete legisladores. Hasta ahora, porque en diálogo con Infobae confirmó que se va a alinear con Milei en las próximas elecciones sin pedir nada a cambio. “Es hora de ponerse del mismo lado. El que conduce es uno solo y ahora es Javier Milei. Yo me pongo a disposición, sin hacer cálculos y sin pedir nada”, explicó.

La definición de Luis Juez es importante porque era uno de los que estaba más alineado a la conducción política de Macri, más que la larretista Guadalupe Tagliaferro en el Senado, o que la diputada Laura Rodríguez Machado, del PRO de Córdoba, que en la última reunión se quejó ante los primos Mauricio y Jorge de la intervención que se ordenó en el partido provincial.

No es la única definición que se precipitó a partir de difundirse el ultimátum de Milei a Macri. Colaboradores del entrerriano Rogelio Frigerio y del chubutense Ignacio “Nacho” Torres reforzaron lo que ya se sabía: que los acuerdos electorales que tengan que definirse lo harán de manera autónoma y sin intermediarios con la Casa Rosada. Pero sobre todo, que están dispuestos a entablar negociaciones para unificar listas nacionales y confluir en los cargos provinciales y municipales, donde se juega el crecimiento de La Libertad Avanza como alternativa política de alcance nacional.

“La definición de Milei apunta más a la ciudad y a la provincia de Buenos Aires que a los demás distritos. Cada provincia va a negociar lo suyo. Lo que la planteó Milei a Macri es que, si no acepta un acuerdo y cede en el AMBA, se va a quedar sin nada”, explicó a Infobae una fuente que tiene diálogo con Milei y con Macri.

El senador Luis Juez yEl senador Luis Juez y Mauricio Macri

La ofensiva de Milei no es el único desafío que enfrenta Macri. Una tensión larvada anida en la Cámara de Diputados entre dirigentes que no son los que responden a Patricia Bullrich. Hay dirigentes que lo acompañaron en la última reunión del PRO que decidieron dejar de hablarle de política y que perciben que hay una prioridad en la cabeza del ex presidente por no perder la ciudad de Buenos Aires que le está haciendo perder la perspectiva nacional que tuvo el PRO. “Nos estamos convirtiendo otra vez en un partido porteño. Por momentos me dan ganas de dejar la política”, confesaba con amargura un dirigente del riñón macrista la noche del domingo