El ex director de ARBA dijo en una entrevista con Infobae que eso ocurre porque se cobra mal. Agregó que hace falta estabilizar la economía y políticas que incentiven los negocios y ordenar la maraña tributaria
La actividad transita por un sendero de rebote parcial tanto en la faz productiva, como comercial y de otros servicios, tras la depresión que provocó la crisis sanitaria en 2020, y según el diagnóstico del equipo económico, se trata de un fenómeno generalizado que se va afirmando mes a mes.
Sin embargo, ese escenario parece no corresponderse con la preocupación del Gobierno por forzar la recuperación del consumo y de la mejora del salario real del conjunto de la economía a través de la agudización y fiscalización de los precios de las empresas, mientras aumenta el impuesto sobre las transferencia de los combustibles e impulsa cambios impositivos, en el que aspira una mejora del ingreso disponible de muy pocos sectores de la población, y perjuicio a la rentabilidad neta del sector privado, incluyendo a las pyme.
En la última reunión de Gabinete Económico fuentes de Economía destacaron que la directora general de la AFIP, Mercedes Marcó del Pont dijo: “Desde que comenzó nuestra gestión nos propusimos desandar la reforma tributaria del Gobierno anterior que desfinanció al Estado sin ningún efecto virtuoso sobre la economía productiva. Los proyectos impulsados desde el Poder Ejecutivo y el oficialismo en el Congreso se proponen restablecer la progresividad del sistema tributario, aliviar la carga de los pequeños contribuyentes y mejorar los ingresos de las y los trabajadores”.
Fuente: Infobae