La trabajadora se automedicó ante la angustia por no haber recibido asistencia médica, contención ni tratamiento durante sus fatídicos primeros 5 días de aislamiento. En todo el proceso un médico de Buenos Aires solo se comunicó con ella tres veces y el día 14 le dio el alta por teléfono. Continúa con síntomas y dolores y desde hace una semana sigue esperando por estudios médicos y PCR para volver a trabajar. Tras la difusión de DNIsalta.com, el ministro de Salud se comprometió a ayudarla.
Como sucede lamentablemente con tantos trabajadores esenciales que se sintieron desprotegidos en la primera línea de la batalla contra el flagelo del coronavirus, una mujer policía con COVID-19 positivo acudió a DNIsalta.com para denunciar abandono y falta de seguimiento a su caso por parte de las autoridades del Ministerio de Seguridad de la Provincia, y también abandono de la Asociación de Riesgos del Trabajo (ART), que se comunicó esporádicamente con ella durante su proceso con la enfermedad, y que luego le otorgó el alta sin un PCR y desconociendo si realmante se halla en condiciones físicas para volver a trabajar, cuando manifiesta que sus dolores y síntomas persisten.
Esta denuncia no hace otra cosa que desnudar el mal funcionamiento de los protocolos para el personal esencial que arriesga día a día su vida en la batalla contra la pandemia, exponiéndose en las calles, pasándola mal en muchos casos, y con algunos de ellos que no la pasaron, ya que también está latente el triste y pesado antecedente de la considerable cantidad de muertes que se vienen produciendo de efectivos policiales desde que comenzó a acechar el coronavirus, en 2020, hasta la fecha, cuando el virus tomó un nuevo impulso en su acecho y estamos preparándonos para la segunda ola con una capacidad de reacción que no dista en nada de cuando este drama comenzó a golpear a la sociedad.
Fundamentalmente, las autoridades deben saber bien que el carácter de «esenciales» de los trabajadores de la familia policial no solo implica reconocerlos de palabra, aplaudirlos o dedicarles emotivos mensajes, sino brindarles el mejor «reconocimiento» con atención médica y el acompañamiento que les corresponde a trabajadores que esta pandemia les otorga un rol más que importante y vital, aquellos que desde el día 1 no dejaron de trabajar en la calle con un mero barbijo casero como arma de protección, porque ni siquiera esos insumos se les proveyó en su momento. Y son justamente las peripecias y las desgracias de esos policías que la pasan mal y no sienten contención, pero más que nada de los soldados caídos que «no la contaron», aquello de lo que las autoridades deben aprender para no cometer los mismos errores.
Cabe consignar que alrededor de 15 policías ya fallecieron por el virus, y esta denuncia de una trabajadora en DNIsalta.com no es aislada, sino que fue recurrente en la fuerza policial desde el inicio de la pandemia, ya que en todo este tiempo inundaron a nuestra redacción las quejas constantes de parte de hombres y mujeres de la Policía que han transitado la enfermedad y manifestaron haber vivido odiseas similares producto del abandono, la falta de comunicación y la falta de seguimiento de quienes deben velar por la integridad y la contención de sus trabajadores, transitando la enfermedad sin siquiera un médico a disposición.
Tampoco se puede soslayar que, de acuerdo al informe del Comité Operativo Policial (COP) hasta el lunes 3 de mayo, números frescos y elocuentes a los que pudo acceder DNIsalta.com, se reportan en Salta 72 efectivos con COVID positivo y uno de ellos internado al día de la fecha; mientras que se hoy permanecen aislados a la espera de sus resultados otros 56 trabajadores de la fuerza pública, de los cuales dos se encuentran hospitalizados, haciendo un total de 128 policías afectados a la fecha, con la incertidumbre que eso conlleva para ellos.
La trabajadora denunció en DNIsalta.com que desde la ART la llamaron solo 3 veces en todo su largo proceso de aislamiento, y que recién se comunicaron con ella en el día 5, transitando así los primeros días sin asesoramiento, contención ni asistencia. En ese tiempo, la mujer policía gastó más de 4 mil pesos en medicamentos de su bolsillo, se automedicó y se trató sola sin prescripción ni asesoramiento médico, ante el temor que le producía saber que portaba la enfermedad y las posibles complicaciones.
El día 14 de su aislamiento, la trabajadora se comunicó con la ART y de palabra le expresaron que ya tenía el alta, a lo que ella insistió por su imperiosa necesidad de contar con un test de PCR y otros estudios médicos para mayor tranquilidad, ya que aún persistía con síntomas de COVID-19, y ahí le manifestaron desde la aseguradora que iban a comunicarse con ella en las próximas 24 o 48 horas. Lo cierto es que ya lleva una semana esperando y no se comunicó nadie. Necesita, en definitiva, saber qué secuelas le dejó el virus y si está en condiciones de retornar a su puesto laboral.
Con latentes dificultades para hablar por las secuelas de la enfermedad, la trabajadora acudió a DNIsalta.com y expuso su drama en comunicación en vivo con Abel Díaz. «Hace casi tres semanas me dio el test rápido que dio positivo. Se hicieron todos los trámites administrativos y me aislé los 14 días. Pasaron 5 días desde mi positivo y recién se comunicó un médico de la ART de Buenos Aires, eso me llamó la atención, porque ante cualquier urgencia tendría que haberme asistido un médico de Salta, recibí solo 3 llamadas en todo el aislamiento. Y durante esos 5 días compré los remedios de mi bolsillo, gastando alrededor de 3.400 pesos, luego gasté 800 pesos más porque me hicieron un descuento. Hasta ese momento no se comunicó nadie, ni del 148 ni de ART. Tomé paracetamol e ibuprofeno, que era lo que tenía a mano porque no tenía asistencia», comenzó relatando los riesgos a lo que se expuso la trabajadora en ese tedioso proceso, en diálogo con DNIsalta.com.
«En el día 5 me llamó este médico de ART, me pidió que entienda que el sistema de salud colapsó y le conté los medicamentos que estaba tomando y que estaba preocupada porque se estaban agravando mis síntomas. Me dijo que me iba a estar llamando día por medio y que todos los médicos que se comunican con funcionarios públicos son de Buenos Aires. El doctor me llamó 3 veces en 1 4 días contando desde el día 5. Cuando llegó el día 14 llamó para darme el alta epidemiológica por teléfono y le manifesté que necesitaba todos los estudios médicos para el alta laboral, para garantizar que estoy en condiciones de retornar al trabajo, y este médico me dijo que haría este pedido al ART de la Provincia para que me otorguen fecha y horario para los estudios. Me dijeron que me llamaban en 48 horas, ya pasó una semana y no me llamó nadie», denunció la trabadora.
«Estoy preocupada porque tengo dolores muy fuertes en la zona alta de la espalda, no puedo dormir normalmente porque el dolor es constante, yo lo asocio con los pulmones. Por derecho, todo trabajador debería quedarse tranquilo y tener los estudios correspondientes, estoy con esa angustia por la incertidumbre. Fuimos los que estuvimos toda la pandemia cuidando a nuestra gente, dejando a nuestras familias, y tengo derecho de saber si tengo los anticuerpos elevados o si puedo contraer alguna enfermedad», manifestó la servidora de la fuerza pública en comunicació telefónica con DNIsalta.com.
«No volví a trabajar porque estoy esperando hace una semana los controles médicos que deberían haberme hecho desde el día 15. Yo solicité tomografía, Rayos X por los pulmones porque mis dolores van aumentando, además de un PCR, y el médico de Buenos Aires quedó en gestionarme esos estudios con una prestadora de la Provincia para el alta laboral. Llamo todos los días y nadie me da respuestas. Yo voy a presentar un amparo ante la Justicia», adelantó la mujer policía.
«Este es el país del revés, nos tratan así a los trabajadores que estamos haciéndole frente a la pandemia desde el día 0. Nadie me puede censurar lo que digo porque es lo que me pasó: acá hubo negligencia, abandono de persona y falta de empatía desde el día 1 para quien estuvo en la calle en los momentos más complicados haciendo frente al virus, y quiero que se exponga esto, y hacerle una crítica constructiva al Ministerio de Seguridad para que estas cosas no vuelvan a pasar. Soy funcionaria pública, soy hija, soy estudiante, pero ante todo soy humana», expresó al final la trabajadora.
Sin embargo, la extensa entrevista entregó un alivio a la mujer en el final. Como dato alentador ante tanta desidia y angustia, en medio de la transmisión en vivo se comunicó con la producción de DNIsalta.com el ministro de Salud de la Provincia, Juan José Esteban, quien al enterarse del drama de esta trabajadora a través de nuestro medio nos solicitó el contacto telefónico de la denunciante para poder gestionar por su parte una ayuda. Tras la difusión de DNI, el jefe de la cartera sanitaria provincial se comprometió a comunicarse con ella, escucharla y atender su caso.
FUENTE: DNI SALTA