El presidente de la Cámara de Diputados anticipó una jornada de alta tensión durante el próximo reporte del ministro coordinador. Habló de la reforma politica, la Corte y el armado electoral.
El presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem respaldó al jefe de.Gabinete, Manuel Adorni, acusó a la oposición de intentae “llevar al Gobierno al barro” y anticipó una sesión “picante” para la presentación del informe de gestión del ministro coordinador:“Compren pochoclos”, afirmó.
El dirigene defendió al jefe de Gabinete, quien enfrenta investigacionea judiciales por su situación patrimonial, y afirmó que la estrategia opositora busca generar desánimo social y equiparar a toda la dirigencia, en vísperas del informe de gestión que Manuel Adorni, presentará el 29 de abril en el Congreso, instancia que está previsto que asista el presidente de la Cámara, Martín Menem. Además, Menem dejó definiciones sobre la Corte Suprema, la agenda legislativa y las alianzas políticas de cara a 2027.
Martín Menem anticipó una sesión “picante” para el informe de gestión que brindará Manuel Adorni en la Cámara de Diputados, defendió al jefe de Gabinete en medio de su delicada situación política y judicial, y cuestionó con dureza a la oposición por intentar “generar desánimo” e “igualar hacia abajo” para arrastrar al oficialismo “al barro”. A la vez, delineó la hoja de ruta política y legislativa del Gobierno en un escenario de tensión creciente hacia las elecciones de 2027.
De acuerdo con la exposición que ofreció en el Colegio de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires, en la sede de la calle Montevideo, Menem abordó preguntas del público y desarrolló un diagnóstico político integral. Utilizó el espacio para ordenar el discurso oficial en varios frentes: defensa de Adorni, encuadre de la ofensiva opositora, reformas, vínculo con el Poder Judicial y proyecciones electorales.
El eje más inmediato fue la situación de Adorni. El jefe de Gabinete deberá presentarse el próximo 29 de abril ante el Congreso, conforme al mandato constitucional, en un contexto de fuerte presión política y denuncias judiciales por su patrimonio. En esa sesión, está previsto que asista el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, quien anticipó que la jornada será áspera: “Va a ser picante. Compren pochoclos”, expresó, en una frase que sintetizó tanto el clima que espera en el recinto como la decisión del oficialismo de no eludir la confrontación.
El titular de Diputados detalló que ya se acumularon más de 4.800 preguntas de los distintos bloques y vinculó ese volumen con una estrategia opositora que, según su análisis, no apunta a discutir políticas públicas sino a desgastar al Gobierno. “Todos tienen un solo objetivo: generar desánimo y llevar a todos al barro”, sostuvo.
Ese diagnóstico fue uno de los núcleos de su intervención. Menem señaló que la oposición enfrenta un problema estructural: la falta de una gestión que pueda exhibir como alternativa. Frente a eso, sostuvo que recurre a dos herramientas principales. La primera es instalar un clima de desánimo social, con la idea de que “está todo mal” y que el Gobierno fracasa. La segunda es “igualar hacia abajo”, es decir, buscar que el oficialismo sea percibido como parte del mismo sistema político que critica.
En ese punto, el respaldo a Adorni adquirió un carácter político más profundo. Menem no solo defendió al jefe de Gabinete, sino que inscribió las acusaciones en su contra en la lógica de confrontación y deslegitimación. La presión judicial, en su visión, se articula con una estrategia política más amplia orientada a erosionar al Gobierno.
El planteo se proyectó también sobre el escenario electoral. Menem afirmó que la disputa hacia 2027 se estructurará en torno a esa misma tensión entre un oficialismo que busca consolidar un espacio propio y una oposición que, según su perspectiva, no logra construir una alternativa consistente. En este contexto, anticipó que La Libertad Avanza buscará articular una coalición amplia con sectores no peronistas, especialmente en la provincia de Buenos Aires.
El antecedente que utilizó para fundamentar esa estrategia fue la elección de 2015, cuando María Eugenia Vidal obtuvo la gobernación con un 37% de los votos en un escenario de fragmentación del peronismo. Menem sugirió que un esquema similar podría repetirse si el oficialismo logra unificar a los distintos actores opositores al peronismo bajo un liderazgo libertario.
Avances legislativos y participación pública
En paralelo, Menem defendió los avances legislativos del Gobierno, haciendo especial hincapié en la reforma de la ley de glaciares, aprobada recientemente. Explicó que la iniciativa buscó dotar de previsibilidad jurídica a la actividad productiva, particularmente en la delimitación de zonas periglaciares y geoformas. Destacó el proceso de participación pública, que según detalló, recibió más de 105.000 inscripciones, lo que obligó a adaptar el mecanismo de audiencias para evitar la paralización del tratamiento.
En materia electoral, Menem resaltó la implementación de la boleta única de papel como uno de los principales logros del oficialismo. Afirmó que el sistema permitió reducir prácticas irregulares, como el voto cadena o la manipulación de boletas, y agilizar el escrutinio. Además, anticipó que el Gobierno buscará su adopción en todas las provincias y planteó la posible eliminación o suspensión de las PASO para reducir costos.
Fuente: Infobae