Se creó un sistema de preparación institucional ante emergencias destinado a organismos municipales

Se creó un sistema de preparación institucional ante emergencias destinado a organismos municipales

La iniciativa fue impulsada por el concejal Gustavo Farquharson y establece un régimen permanente de prevención, capacitación y respuesta institucional para la Municipalidad, el Concejo Deliberante, el Tribunal Administrativo de Faltas y el Tribunal de Cuentas. La normativa contempla equipos internos de emergencia, planes de evacuación, capacitaciones obligatorias, simulacros y un registro digital de acceso público.

Durante la vigésima cuarta Sesión Ordinaria, los concejales dieron tratamiento y sanción a un Proyecto de Ordenanza impulsado por el edil Gustavo Farquharson, mediante el cual se crea el Sistema Municipal de Preparación Institucional ante Emergencias y Catástrofes.

El nuevo sistema tendrá como ámbito de aplicación a la Administración Pública Municipal, el Concejo Deliberante, el Tribunal Administrativo de Faltas y el Tribunal de Cuentas Municipal, con el objetivo de fortalecer los conocimientos y las capacidades institucionales para prevenir, prepararse y responder de manera adecuada, segura y coordinada ante situaciones de emergencia y catástrofe.

Al fundamentar el Proyecto, Farquharson destacó la importancia de contar con herramientas permanentes de prevención en una provincia y una ciudad expuestas a distintos riesgos, particularmente al sísmico.

“Salta está en una zona de riesgo sísmico y esto amerita que, como Estado municipal, elaboremos herramientas que protejan a la gente”, sostuvo el concejal.

En ese sentido, explicó que la iniciativa busca establecer una formación permanente para los agentes municipales y garantizar que los establecimientos cuenten con protocolos de actuación, lugares de evacuación y equipos internos de emergencia debidamente capacitados.

Farquharson remarcó además la necesidad de que, frente a una eventual emergencia, exista una respuesta organizada por parte del Estado. “Ante una emergencia que pueda ocurrir, todos sepan qué hacer y cómo actuar, y que no sea desprolijo el accionar estatal ante este tipo de situaciones”, afirmó.

El edil consideró también fundamental que las medidas previstas trasciendan las distintas gestiones y se mantengan como una política institucional permanente. Finalmente, sostuvo: “Este Proyecto es amplio y contempla las emergencias y catástrofes que pudieran ocurrir en nuestra ciudad y que, ojalá, nunca ocurran. Pero el Estado tiene que estar preparado y tiene la responsabilidad de cuidar a la gente”.

Un régimen de prevención y respuesta institucional

De acuerdo con la Ordenanza sancionada, el Sistema se consolida como un régimen de autoprotección, capacitación y respuesta institucional interna, articulado con el esquema general de gestión del riesgo.

La aplicación de la norma será obligatoria para agentes, funcionarios y autoridades que presten servicios en los organismos alcanzados, cualquiera sea su modalidad de contratación o la forma de acceso a los cargos, de acuerdo con las competencias y alcances que establezca la reglamentación.

Para la aplicación de la Ordenanza se incorporan además una serie de definiciones específicas, entre ellas las correspondientes a edificios, Equipos Internos de Emergencias, Plan de Emergencia y Evacuación, simulacros y autoridad responsable de aplicación.

El Sistema se regirá por los principios de prevención, precaución, capacitación permanente, accesibilidad universal, inclusión, coordinación interinstitucional, responsabilidad institucional, mejora continua, respuesta oportuna, protección de la vida y reducción de riesgos y daños.

Asimismo, las acciones previstas deberán ser compatibles y complementarias con la legislación nacional, provincial y municipal vigente en materia de protección y defensa civil.

Quién estará a cargo de la aplicación

La Ordenanza establece que la Autoridad de Aplicación será la Secretaría de Espacios Públicos y Protección Ciudadana, conjuntamente con la Subsecretaría de Protección Ciudadana, y determina las funciones correspondientes a ambas áreas.

Cada organismo alcanzado deberá designar una autoridad responsable de implementar el Sistema dentro de su ámbito, respetando sus competencias y autonomía funcional.

La Autoridad de Aplicación tendrá a su cargo la coordinación de las acciones y deberá brindar asistencia técnica cuando esta sea requerida o acordada con los organismos correspondientes.

A su vez, cada organismo deberá contar en sus edificios con uno o más Equipos Internos de Emergencias, integrados por personal previamente capacitado y con funciones específicas contempladas en la Ordenanza.

También deberá designarse un responsable institucional que actuará como enlace con la Autoridad de Aplicación y tendrá a su cargo coordinar la elaboración, actualización e implementación del Plan de Emergencia y Evacuación correspondiente a cada dependencia.

Capacitación obligatoria para los agentes

Uno de los ejes centrales del Sistema es la capacitación del personal. La normativa establece contenidos mínimos vinculados con la prevención y respuesta ante situaciones de emergencia.

Entre ellos se incluyen evacuación, incendios, primeros auxilios, reanimación cardiopulmonar (RCP), utilización de desfibriladores externos automáticos (DEA) y asistencia a personas que requieran apoyos específicos.

Las capacitaciones deberán renovarse como mínimo cada dos años y actualizarse cuando se produzcan modificaciones en los protocolos o en la normativa aplicable.

Además, quienes ingresen a prestar funciones en cualquiera de los organismos alcanzados deberán realizar las capacitaciones previstas dentro de los 90 días corridos desde su incorporación.

Cada edificio deberá contar con un plan de evacuación

La norma dispone que cada organismo será responsable de implementar el Sistema en sus respectivas dependencias y de garantizar la elaboración y actualización de los correspondientes Planes de Emergencia y Evacuación.

En este marco, cada edificio deberá contar con los elementos y sistemas de seguridad que correspondan de acuerdo con sus características y con la normativa vigente.

Entre ellos se contemplan botiquines de primeros auxilios, extintores, luces de emergencia, señalización, planos de evacuación, puntos de encuentro y sistemas de alarma.

También se prevé la disponibilidad de desfibriladores externos automáticos (DEA) cuando corresponda, además de listados de contactos de emergencia y la identificación de los integrantes del Equipo Interno de Emergencias.

Habrá al menos dos simulacros por año

La Ordenanza establece que en cada edificio deberán realizarse como mínimo dos simulacros generales de evacuación por año.

Uno de esos ejercicios deberá efectuarse sin aviso previo, con el propósito de evaluar la capacidad real de respuesta de los equipos y del personal ante una eventual emergencia.

 

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