Pese a la polémica, los cuestionamientos y las graves denuncias por su estrategia sanitaria, Formosa no se detiene. En el círculo chico del gobernador Gildo Insfrán están convencidos de que su administración no afronta una crisis y también de que mantendrá el apoyo de la Casa Rosada, a pesar de los problemas que le generan las políticas extremas que aplica la provincia frente al coronavirus. Alegan que la focalización en Formosa es un «tiro por elevación» a todo el peronismo y a la gestión del presidente Alberto Fernández.
Para mejorar su imagen fuera de la provincia, hace dos años que Insfrán contrató el asesoramiento en comunicación de especialistas nacionales; los buscó con el objetivo de «explicar» el «modelo» formoseño al resto del país, explican en la provincia. Dicen que el «desconocimiento» de la «gestión» en áreas como «salud, educación y viviendas» son la base de los reiterados cuestionamientos. Insfrán lanzó este plan antes incluso de la pandemia e invitó a dirigentes políticos como Daniel Scioli, hoy embajador en Brasil, y el ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, a recorrer la provincia y a reunirse con funcionarios locales
La política sanitaria de Formosa no solo motivó varias denuncias en la justicia provincial y federal, sino que provocó la intervención de la Corte Suprema de Justicia, que ordenó que el gobierno de Insfrán permitiera el ingreso de los varados.
Además, hay dos presentaciones ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que denuncian graves violaciones a los derechos humanos y restricciones de las libertades básicas en la provincia. La organización internacional Human Rights Watch reúne casos para formalizar otro pedido.
El apoyo del PJ
En el peronismo señalan que en 2001 fue uno de los gobernadores que se solidarizó con el expresidente Carlos Menem cuando había sido detenido en la quinta Don Torcuato por la venta ilegal de armas. Y el formoseño fue el primero en apoyar la candidatura presidencial de Néstor Kirchner. Infrán logró la posibilidad de reelección indefinida en 2003, cuando reformó la Constitución provincial.
Pero hay sectores del peronismo, básicamente identificados con las provincias de la región centro, que prefieren no opinar de Insfrán; se limitan a repetir que no coinciden con su mirada de la política ni con su forma de gestión.
La relación con el gobierno nacional
Insfrán está convencido de contar con el «pleno apoyo» de la Nación y desde su gabinete reiteran que él dijo que no le importaría perder una elección «mientras salve la vida de los formoseños». Aunque subrayan que no miran futuros resultados, están convencidos de que no tendrán tropiezos electorales.
Hoy, Insfrán decidió «invitar» a visitar la provincia al secretario de Derechos Humanos de la Nación, Horacio Pietragalla -a quien la oposición pidió interpelar por este caso-, y al presidente del Comité Nacional para la Prevención de la Tortura, Juan Manuel Irrázabal.
«No tenemos absolutamente nada que ocultar. Por el contrario, sentimos orgullo por el gran esfuerzo colectivo que estamos realizando en todo el territorio con miles de personas comprometidas en la implementación de las medidas sanitarias y el cumplimiento por parte de la población», publicó Insfrán en su cuenta de Twitter. Ya «invitados», los funcionarios nacionales podrían ir sin aparecer como que cuestionan la estrategia.
Fuente: La Nación