Lo pidió Daniela Planes, docente de educación especial, referente de la agrupación 9 de abril y candidata a Convencional Constituyente por el Frente de Izquierda Unidad, quien expresó que el Gobierno les «miente» en la cara al decir que no hay plata para sus salarios dignos, porque «hubo y hay quienes se la llevaron en pala».

Pasan las horas y el paro docente continúa más vivo que nunca ante la falta de respuestas del gobierno de Gustavo Sáenz y del ministro de Educación, Matías Cánepa.
Desde hace días, educadores acampan en Plaza 9 de Julio mientras un numeroso grupo mantiene cortado el tránsito sobre la Ruta Nacional 34, a la altura del expeaje Aunor.
En las últimas horas el secretario General de la Gobernación, Matías Posadas, se reunió con un sector de la docencia expresando la voluntad del gobernador Sáenz por iniciar un diálogo. Sin embargo, lejos de acercar posiciones, la maniobra política de Posadas, funcionario que está de licencia pero que sigue actuando como tal, y del mismo Sáenz enojó aún más a la docencia porque desde allí se entendió que se quiso dividir o fragmentar la lucha.
Posteriormente, y ya en la noche del miércoles, los docentes que acampan en la plaza le confirmaron a este medio que cerca de la madrugada finalizó la reunión en Casa de Gobierno, donde un grupo de docentes se reunió con el vicegobernador Antonio Marocco, trabajadores que, le relataban a DNI, tuvieron que perseguir a Marocco desde La Viña hasta Guachipas para pedirles que sean recibidos por una autoridad del Gobierno. El vicegobernador tuvo que aceptar y el cónclave se realizó en el Centro Cívico Grand Bourg y no prosperó.
Al respecto de la lucha se refirió la docente de educación especial, referente de la agrupación 9 de abril y candidata a Convencional Constituyente por el Frente de Izquierda Unidad, Daniela Planes, quien remarcó en la necesidad de una asamblea unitaria entre todos los sectores docentes y que nadie firme ningún acuerdo por su cuenta sin tener la voluntad homogénea de todo el universo docente.
«Lo que vemos es un descontento muy grande de amplios sectores de la población con las políticas que vienen aplicando, en el marco de la pandemia, tanto el gobernador Sáenz como el presidente Alberto Fernández. Cuando hicieron campaña en el 2019 decían que iban a gobernar para los jubilados, que íbamos a poder comer asado los fines de semana, que se terminaba la pobreza, pero nada de eso ocurre. Hoy una docente que recién se inicia cobra menos de 30 mil pesos y la precarización en Salta es brutal, con cifras que superan el 90 % en la juventud. En la docencia, son años que transitamos hasta poder titularizar, y nos lleva a trabajar entre dos y tres jornadas si queremos llegar a fin de mes», expresó Planes en diálogo con el sitio La Izquierda Diario, para luego ampliar diciendo que «nos dicen que hay crisis, que por eso no hay plata, pero nos mienten en la cara. Durante la pandemia no perdimos todas y todos como nos quieren hacer creer Sáenz, sus funcionarios y sus candidatos, porque hubo y hay quienes se la llevaron en pala. Los dueños del campo, las grandes empresas y los banqueros ganaron como nunca durante la pandemia. Y a esta gente no los tocan ni este Gobierno ni los anteriores».
«Estamos en un punto de inflexión del conflicto, ahora más que nunca se necesita una asamblea unitaria de todas y todos los docentes, sin discriminar a ningún sector, para decidir cómo seguir la lucha. Que nadie firme nada con el Gobierno si no se vota en esa asamblea unitaria. En Argentina, legisladores y jueces ganan cifras cercanas a los $300.000, en muchos casos diez más que los que ganamos las maestras. Es escandaloso. Viven como ricos, lejos de nuestra realidad y por eso legislan para los poderosos, para los banqueros, empresarios, terratenientes. Por eso en esta campaña levantamos una consigna que es muy sentida para las y los docentes: para terminar con la casta política y judicial proponemos que sean ellos quienes vivan con nuestros salarios. Además, queremos que todos esos cargos sean electos por el pueblo trabajador, y que sean revocables», pidió la docente.
«Este Gobierno de Sáenz nos dice que no hay plata para la educación o para la salud, mientras renegoció la deuda provincial de unos 350 millones de dólares con acreedores externos. Una deuda que como sabemos es fraudulenta, tomada bajo el Gobierno de Urtubey para obras que no se hicieron. Y no se investigó nada. Por eso, la pelea que tenemos planteada es más seria. Si las y los docentes queremos ganar tenemos que dar una lucha, avanzar en una asamblea unitaria, superando las divisiones, donde votemos cómo dar esta pelea con estos objetivos, para tocar estos intereses. En la perspectiva de convocar a otros trabajadores, como precarizados estatales, de la salud, que vienen peleando a lo largo de la pandemia. Nos tenemos que preparar para enfrentar a un Gobierno que defiende intereses ajenos a los nuestros», se despachó Planes.
«Tenemos que pelear por un salario igual a la canasta familiar, para eso es necesario desconocer esa deuda externa provincial y que ese dinero se destine a la salud y educación. Como también lograr un impuesto a las riquezas de los dueños de Salta: los terratenientes, banqueros, dueños de las mineras y empresarios», concluyó.
Fuente: DNISALTA.