Ambos sectores realizarán una marcha a favor del Gobierno el 17 de noviembre. Mañana la CGT renovará su cúpula con un triunvirato y sin referentes kirchneristas.

Ayer el presidente Fernández recibió en la Casa Rosada a dirigentes gremiales de la CGT y referentes de movimientos sociales. NA
El presidente Alberto Fernández diseña el escenario para después de las elecciones legislativas del 14 de noviembre. El mandatario se reunió con referentes de la CGT y de movimientos sociales. Los dirigentes le propusieron marchar el 17 de noviembre hacia Plaza de Mayo en respaldo al Gobierno, en el Día de la Militancia peronista.
Uno de los líderes de la CGT, Héctor Daer, dijo en declaraciones a la prensa: «Le planteamos al Presidente en conjunto con los demás sectores volver a festejar el 17 de noviembre algo que para nosotros tiene mucha historia, recoger esa mística y movilizarnos en ese sentido hacia Plaza de Mayo».
En esta línea la portavoz de la Presidencia anunció en Twitter: «La CGT y los Movimientos Sociales manifestaron su deseo de llevar adelante una manifestación el próximo 17 de noviembre para celebrar el Día de la Militancia y apoyar la segunda etapa del gobierno para seguir avanzando en la recuperación económica y la justicia social».
La reunión fue en el despacho del Presidente en Casa Rosada, en un encuentro en el que estuvieron además el jefe de Gabinete Juan Manzur y de parte de la CGT Andrés Rodríguez, Gerardo Martínez y Carlos Acuña.
En representación de las organizaciones sociales participaron Emilio Pérsico, Daniel Menéndez, Gildo Onorato y Juan Carlos Alderete.
Daer dijo que en el encuentro hablaron, además, sobre otros temas como la actividad que tendrán los sindicatos y los movimientos sociales «en la tarea de acompañar» al Frente de Todos en las elecciones legislativas.
La portavoz de la Presidencia planteó al respecto que tanto la CGT como los movimientos sociales «remarcaron la importancia de las elecciones del próximo domingo» y que «convocaron a votar masivamente a los candidatos del Frente de Todos».
Cerruti dijo que el Presidente «celebró el proceso de unidad que está llevando adelante la CGT y que se concretará este jueves en la reunión del Confederal» y que «les manifestó todo su apoyo a los líderes de la central obrera para avanzar en ese rumbo».
La portavoz de la Presidencia comunicó que «los dirigentes de los Movimientos Sociales expresaron su vocación de trabajar en conjunto con la CGT, y el Presidente alentó esa decisión».
Daer dijo que en la renovación de autoridades de la CGT que se hará el próximo jueves cree que lograrán «la unidad plena del movimiento obrero».
Sin menciones a la protesta social contra la ola de inseguridad en La Matanza, el presidente Alberto Fernández compartió con la cúpula cegetista y los líderes de movimientos sociales afines al Gobierno la preocupación por los incrementos en los precios, a pesar del control de precios fijado por el secretario de Comercio Roberto Feletti.
A la salida de la reunión Daer contó también que se habló del «tránsito hacia la unidad del movimiento obrero», que mañana elegirá la nueva conducción de la CGT. También de «acompañar el proceso electoral hacia el 14» y que junto con los movimientos sociales le plantearon al Presidente la realización de un «festejo» con movilización hacia la Plaza de Mayo por el Día de la Militancia, el próximo miércoles 17, para «recuperar la mística». La movilización podría ser leída de dos maneras: «apoyo» al Presidente luego de una eventual derrota el domingo 14, o virtual «relanzamiento» en caso de un buen resultado.
La CGT renueva
La CGT que nacerá mañana se construye por ahora lejos del kirchnerismo. El bancario Sergio Palazzo no estará en la cúpula, el gremio judicial de la cristinista Vanesa Siley no será incorporado y el diputado Walter Correa, que intentó modificar la fecha de la renovación de autoridades para después de las elecciones legislativas a pedido de Máximo Kirchner, no ocuparía ni siquiera una vocalía.
Después de meses de negociación entre las diferentes tribus sindicales y sin un único líder que pueda alinear a la tropa, se acordó continuar con un triunvirato de mando en el que estarían Héctor Daer, Carlos Acuña y Pablo Moyano. Se relegó a último momento del trío de mando a Antonio Caló a partir de las gestiones de Luis Barrionuevo. Al jefe de la UOM, a quien internamente lo identifican con el kirchnerismo, lo ubicarían en la secretaría gremial por el peso del gremio que representa.
La unidad que se viene en la CGT es parte de la contribución gremial a la agitada turbulencia que sacude al peronismo desde la derrota electoral en las primarias.
El termómetro de los sindicalistas no falla y suele anticiparse a las peores crisis. En reserva, en la CGT advierten sobre los riesgos institucionales de una fractura en el Gobierno y gestionan con gobernadores del PJ una eventual red de contención para sostener a Alberto Fernández en caso de un divorcio con La Cámpora.
Fuente: El Tribuno.
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