Le quitan subsidios por un valor de 700 mil pesos a la Iglesia en Salta

Le quitan subsidios por un valor de 700 mil pesos a la Iglesia en Salta

Se trata de propiedades que están alquiladas y no pagaban servicios. Desde Enresp se aseguró que, en esta situación excepcional de profunda crisis económica y social, lo que están buscando es «eficientizar» la distribución de la ayuda.

Le quitan subsidios por un valor de 700 mil pesos a la Iglesia en Salta

Uno de los inmuebles que figuran a nombre del Arzobispado, según el relevamiento del Ente Regulador. Jan Touzeau

El Ente Regulador de Servicios Públicos (Enresp), en esta nueva administración, se dispuso a discutir la redistribución de subsidios que eximen del pago de agua y cloacas a distintos beneficiarios.

Durante el año pasado se analizó la lista de favorecidos en la provincia. Del relevamiento salieron más de 100 inmuebles pertenecientes al Arzobispado de Salta que no cumplen con los objetivos sociales ni espirituales que deberían tener para no pagar servicios.

Actualmente se subsidia a 13.500 usuarios de agua y cloacas, lo que se solventa con fondos provinciales. Representan, aproximadamente, un 4% del total de los 320 mil usuarios que tiene la provincia. Los más carenciados cubren un 11% de esa franja y son aquellas personas que apenas pueden llevar un plato de comida a la casa y no están en condiciones de pagar la boleta, menos en pandemia.

El Tribuno se comunicó con el presidente del Enresp, Carlos Saravia, para preguntarle sobre este tema y afirmó que todos esos inmuebles pagan el servicio de energía eléctrica, pero no pagan el de agua potable y saneamiento.

El representante del organismo estatal aseguró que, en esta situación excepcional de profunda crisis económica y social, lo que están buscando es «eficientizar» la distribución de la ayuda.

El Ente redujo los subsidios para los inmuebles de propiedad de la Iglesia y colegios católicos. El Arzobispado tiene 550 inmuebles, de los cuales 400 no están destinados al culto.

«Esto quiere decir que no hay justificativo alguno, ni siquiera para plantear de manera excepcional que se les otorgue un subsidio. La Constitución Nacional habla de que el Estado sostiene al culto Católico, Apostólico y Romano. Hay dos leyes que se han dictado en Salta en los años 50, por las cuales se subsidia a la Iglesia o se la exime de pagar tributos, no en relación a servicios», expresó el funcionario provincial.

Monto en subsidios

Carlos Saravia advirtió que el año pasado desde el organismo expusieron que destinaban a subsidios 71 millones de pesos, de los cuales 24 millones anuales iban a inmuebles que pertenecen a la Iglesia.

En la actualidad se redujo ese monto y en vez de destinar dos millones de pesos mensualmente se pasó a un 1.300.000 pesos. La reducción es de 700 mil pesos mensuales, pero desde el organismo aclararon que van a continuar haciendo los relevamientos.

«La acción que realiza la Iglesia a nivel social es muy importante, pero lo cierto es que nosotros tenemos que direccionar el subsidio para la gente más vulnerable en lo económico y por eso se toman estas decisiones», afirmó el presidente del Ente Regulador.

Parte de ese dinero es destinado a ayuda social. Se ha incrementado la cantidad de comedores, merenderos y entidades comunitarias beneficiadas por el Ente Regulador.

No se subvenciona el total de la factura sino que se reconoce una parte, lo que el organismo considera que es necesario para el funcionamiento institucional.

«Entonces, con la misma plata logramos asistir a más gente y que no haya abusos. Nosotros hemos dejado de subsidiar a clubes, a los cuales les devengaban una factura mensual de 150 mil pesos. Acá hay que buscar la solidaridad de todos. No hay peleas sino por el contrario este es un tiempo que exige que nosotros tengamos armonía en la ayuda y yo al Arzobispado le pido eso simplemente», remarcó Carlos Saravia.

Relevamiento

Según el relevamiento, 45 inmuebles que se encuentran en la capital y más de 60 del interior implicaban una erogación para el Estado de unos 700 mil pesos mensuales. La ley 2.899 de 1953 exceptúa de impuestos, tasas y sellos en cuestiones administrativas o judiciales.

Sin embargo, desde el Ente advierten que tienen una exención tributaria, que no implica servicios públicos y que, contradictoriamente, la Iglesia sí paga la luz pero no el agua.

«Creo yo que en concreto acá no tiene que haber peleas por quién ayuda al pobre, pero sí está claro que no podemos subsidiar inmuebles que hemos relevado, que son alquilados por el Arzobispado. Son casos demasiados notorios. Si usted alquila a un estudio contable, que es lo que pasa en algún caso, el locatario o el inquilino tiene que pagar el agua que usa, no lo podemos pagar todos los salteños», criticó Carlos Saravia.

Colegios privados

En relación con los colegios católicos, Carlos Saravia apuntó que se planteó que están eximidos. Afirmó que es «una postura jurídica la que mantienen», pero que desde el Enresp entienden que no tienen por qué estar exceptuados de pagar el servicio de agua, sobre todo cuando cobran una cuota.

«Sabemos que hay colegios que cobran cuotas de $500, donde se dará un tratamiento como si fuera una entidad benéfica, pero ahí nosotros planteamos que no podemos subsidiar a un colegio que, por más que sea del Arzobispado, cobra $20 mil de cuota.

Esas son las situaciones que hemos advertido y que violentan el principio de equidad y el espíritu de direccionamiento de subsidios hacia quienes menos tienen», remarcó Saravia.

En este momento los colegios católicos de la provincia ante esta situación han planteado un amparo y hay una medida cautelar que fue dictada por la jueza Ávila Ricci que ordena a Aguas del Norte a que no les facture el servicio.

La demanda es contra el Ente Regulador de Servicios Públicos y el representante del organismo aclaró que todavía no llegó el traslado directo de esa medida cautelar. Desde el organismo están analizando la posibilidad de apelar la resolución.

«Entiendo que los colegios están buscando por la vía judicial obtener una ratificación de privilegios. Ahora esta no es una época de privilegios, acá a los únicos que tenemos que privilegiar en esta instancia es al que menos tiene, porque si alguien no puede llevar un plato de comida a la casa mucho menos puede pagar la luz o el agua», finalizó Carlos Saravia.

Fuente: El Tribuno.

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