Los principales empresarios reiteraron su apoyo al plan económico, pero temen por riesgos políticos

Los principales empresarios reiteraron su apoyo al plan económico, pero temen por riesgos políticos

Ante unos 400 empresarios reunidos en el CICyP, el presidente Milei anticipó que después de las elecciones bajarán las tasas y afirmó que la adversidad lo fortalece. Preocupación entre los hombres de negocios por las “internas”.

“Me gusta el rumbo que plantea este Gobierno”, “pienso que podremos tener una gran oportunidad”, “estoy absolutamente de acuerdo con los lineamientos económicos”“excelente discurso: marca con claridad el rumbo”. Estos son algunos de los comentarios que efectuaron los principales directivos empresarios tras el discurso que pronunció el presidente Javier Milei en el almuerzo organizado por el Consejo Interamericano de Comercio y Producción (CICyP) este jueves.

Desde mayo pasado, esta entidad -que agrupa a las principales centrales empresarias del país, es por primera vez presidida por una mujer, Bettina Bulgheroni, en representación de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios. Su debut fue un éxito ya que rompió un récord de asistencia con 395 participantes.

Estos comentarios optimistas conviven también con cuotas de incertidumbre, temor a volver al pasado, dudas respecto a si la (sucia) política no terminará afectando al Gobierno y a la economía.

Bulgheroni dio un breve discurso – que fue ponderado por los empresarios por su precisión – destacando que la misión de la entidad consiste en tender puentes. “Puentes entre la iniciativa privada y el Estado, entre la producción y la sociedad, entre las diferentes voces del sector empresario”. Apeló al trabajo en conjunto señalando que “con respeto y por el bien común podremos dar respuestas a los desafíos que enfrenta el país y construir una Argentina con más oportunidades para todos”.

El presidente Milei llegó puntualmente al salón de un hotel céntrico donde dio su discurso, improvisando en algunos momentos y, como suele ser su costumbre, se retiró sin almorzar, lo mismo que la diputada Lilia Lemoine. Sí permanecieron en el evento el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, los ministros de Capital Humano, Sandra Pettovello, de Defensa, Luis Petri, de Justicia, Mariano Cúneo Libarona, de Economía, Luis Caputo, el vocero presidencial, Manuel Adorni y el secretario de Finanzas, Pablo Quirno.

Quirno fue el que más se quedó y no evitó responder ninguna pregunta referida a la suba de la tasa de interés, tema que también fue motivo de conversación junto a los hechos de violencia que se protagonizaron este miércoles en la caravana proselitista en Lomas de Zamora y las escuchas del extitular de la Agencia Nacional de Discapacidad, Diego Spagnuolo.

“Cuando yo veía las imágenes por televisión de la agresión a la caravana de ayer del presidente Milei me acordé inmediatamente del cajón de Hermiño Iglesias, es exactamente lo mismo”, sostuvo en conversación con Ámbito, Mario Grinman, titular de la Cámara Argentina de Comercio.

En el cierre de las elecciones presidenciales de 1983, el dirigente peronista Herminio Iglesias, candidato a gobernador de la provincia de Buenos Aires, prendió fuego un mini ataúd con las iniciales de la Unión Cívica Radical. En ese momento, el peronismo se sentía ganador, pero con 51,75% de los votos, la UCR logró que Raúl Ricardo Alfonsín se convirtiera en primer presidente luego del golpe militar.

“El Cajón de Hermiño, es exactamente lo mismo, una oposición violenta que pretende por todos los medios sembrar el caos, y eso la verdad que no es el país que nosotros necesitamos. Nosotros necesitamos un país que sea ordenado, ordenado en la macro, ordenado en lo social, y aceptar las cuestiones de la democracia, que hay diferencias, por supuesto, pero no vandalismo, eso ya entra dentro de lo delictivo”, afirmó Grinman.

Fuente: Ámbito

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