Rio Tinto presentó resultados 2025: ingresos por u$s57.638 millones y foco en cobre y litio para 2026

Rio Tinto presentó resultados 2025: ingresos por u$s57.638 millones y foco en cobre y litio para 2026

La empresa informó un crecimiento operativo del 9% y un flujo de caja operativo de u$s16.832 millones, un alza del 8%. Detalle de los proyectos en Argentina.

En un contexto global atravesado por volatilidad de precios y cambios en la demanda de materias primas, Rio Tinto volvió a mostrar resiliencia tras la fallida fusión con Glencore. La compañía cerró 2025 con ingresos por u$s57.638 millones, un aumento del 7% interanual, respaldado por mayores volúmenes y un portafolio cada vez más diversificado.

El desempeño operativo se reflejó en un EBITDA subyacente de u$s25.363 millones (+9%) y un flujo de caja operativo de u$s16.832 millones (+8%), cifras que evidencian la capacidad del grupo para sostener márgenes en distintos escenarios de precios.

Según el documento oficial al que accedió Energy Report, las ganancias subyacentes alcanzaron u$s10.868 millones, mientras que el beneficio neto atribuible fue de u$s9.966 millones, una baja del 14% respecto del año previo, explicada por mayores cargas impositivas y variaciones en costos.

 

Como señal de confianza en su solidez financiera, la empresa mantuvo su política de retornos con dividendos por u$s6.500 millones, equivalentes a un payout del 60%, prolongando una década de pagos en el rango más alto de su objetivo.

Caja robusta, inversiones en alza y deuda en expansión

El balance refleja una compañía con músculo financiero, aunque en plena fase de inversión. La deuda neta subió a u$s14.362 millones, desde u$s5.491 millones el año anterior, en línea con el despliegue de proyectos y adquisiciones estratégicas.

El retorno sobre capital empleado (ROCE) se ubicó en 16%, todavía en niveles saludables para la industria, aunque por debajo del 18% de 2024.

En la presentación, el director ejecutivo de Rio Tinto, Simon Trott, enfatizó la trayectoria de crecimiento de la compañía, afirmando: «Estamos creciendo hoy, y luego tenemos el crecimiento equivalente de cobre del 3% hasta 2030».

A su turno, el director financiero Peter Cunningham destacó el posicionamiento estratégico: «Tenemos los activos correctos y las materias primas correctas».

Producción: el cobre acelera y el hierro sostiene

El negocio de mineral de hierro volvió a ser el motor de caja. La producción en Pilbara totalizó 327,3 millones de toneladas, prácticamente estable, con ingresos por u$s28.989 millones y EBITDA de u$s15.194 millones.

El cobre fue el protagonista del año. La producción consolidada trepó 11% hasta 883 mil toneladas, impulsada por el ramp-up de grandes operaciones. El segmento generó u$s13.729 millones en ingresos y un EBITDA de u$s7.369 millones, más del doble que en 2024, reflejando tanto mayores volúmenes como mejores precios.

La producción de aluminio alcanzó 3,38 millones de toneladas, con un salto en rentabilidad: el EBITDA del segmento subió 29% hasta u$s4.574 millones.

El litio se consolidó como el negocio emergente del grupo. La producción llegó a 57 mil toneladas de LCE (46 kt atribuibles), con récords operativos tras la integración de nuevos activos.

 

Ejecución operativa y disciplina de costos

Durante la presentación, la compañía subrayó avances clave en su pipeline, incluyendo la finalización del desarrollo subterráneo de Oyu Tolgoi y el avance de nuevos proyectos de hierro.

Las medidas de eficiencia ya están dando resultados: Rio Tinto proyecta beneficios de productividad por u$s650 millones anualizados hacia el primer trimestre de 2026, producto de reorganización interna y control de gastos.

La empresa prevé ventas de mineral de hierro entre 343 y 366 millones de toneladas en 2026, en línea con 2025, mientras mantiene su objetivo de crecimiento anual compuesto del 3% en producción equivalente de cobre hasta 2030.

La estrategia apunta a fortalecer su posicionamiento en metales críticos para la transición energética, con un portafolio que promete mayores márgenes y generación de caja en el mediano plazo.

Argentina, pieza clave en el negocio de litio

Dentro de su expansión global, la compañía considera al país como un hub estratégico para el desarrollo de materiales para baterías. Rio Tinto es la principal productora de litio del país, luego de adquirir Arcadium Lithium por u$s6.700 millones en marzo del 2025.

Según Rio Tinto, Argentina es la piedra angular de la estrategia para litio. El foco es desbloquear sinergias significativas de los dos principales centros productivos para generar mayores retornos.

Actualmente opera dos de los seis proyectos activos en Argentina: Fénix, en el Salar de Hombre Muerto de Catamarca, que avanza a su segunda ampliación (la fase 1B), que sumará otras 10.000 toneladas con tecnología DLE a la capacidad ya existente de 32.000 toneladas. La fase 1B requerirá una inversión de u$s633 millones y operará por 40 años. Ya presentó un RIGI por u$s251 millones.

También en Catamarca, Rio Tinto posee Sal de Vida, que aportará 15.000 toneladas anuales de carbonato de litio, y espera luz verde a otro RIGI presentado por u$s638 millones.

El RIGI que ya aprobó el Gobierno nacional el año pasado fue la adhesión del proyecto Rincón, en Salta, donde la compañía se comprometió a invertir un total de u$s2.500 millones. La capacidad de Rincón, de 60.000 toneladas anuales de carbonato de litio de grado batería, se compone de la planta de arranque de 3.000 toneladas y la planta de expansión de 57.000 toneladas.

En Salta, Rio Tinto posee además de la planta industrial Güemes, que produce cloruro de litio concentrado en forma sólida a partir de salmuera de alta calidad de los proyectos del Salar de Hombre Muerto.

 

En Jujuy, Rio Tinto también posee Salar de Olaroz, que comparte con Toyota Tsusho Corporation (TTC) y produce unas 42.500 toneladas, y el proyecto a desarrollar Cauchari -cerca de la planta Olaroz-, con potencial para producir 25.000 toneladas de LCE.

En la presentación, la empresa destacó que las expansiones de Rincón y Fénix y el avance en Sal de Vida forman parte del objetivo corporativo de alcanzar 200 mil toneladas anuales de capacidad de LCE hacia 2028, consolidando a Argentina como un pilar del crecimiento futuro. Según pudo saber este medio, las primeras nuevas producciones de Sal de Vida y Fenix 1B se presentarán este año.

Una minera cada vez más orientada a la transición energética

Con un balance sólido, fuerte generación de caja y un portafolio que migra progresivamente hacia cobre y litio, Rio Tinto muestra un perfil cada vez más alineado con la electrificación global.

El mensaje que dejó la presentación de resultados es claro: la compañía entra en un nuevo ciclo donde la disciplina financiera convive con una ambiciosa agenda de crecimiento, respaldada por activos de largo plazo y una demanda estructural en ascenso.

Fuente: Ámbito

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