El Gobierno postergó el debate por el nuevo Código Penal e incluirá una baja de la edad de imputabilidad

El Gobierno postergó el debate por el nuevo Código Penal e incluirá una baja de la edad de imputabilidad

Ambos proyectos fueron impulsados sin éxito el año pasado, e incluso en uno de los casos se llegó a un dictamen, pero nunca se trataron. Las autoridades nacionales quieren retomar la discusión en los próximos meses.

Luego de la victoria moderada que consiguió el Gobierno a fines del 2025 con la aprobación en el Congreso del Presupuesto y de la ley de Inocencia fiscal, el oficialismo concentrará todos sus esfuerzos en estas nuevas sesiones extraordinarias en obtener la sanción de la reforma laboral y del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, aunque ya piensa en los futuros movimientos legislativos con los que avanzará una vez que se logren esas primeras metas.

En este sentido, según pudo saber Infobae, las autoridades nacionales ya tienen en carpeta enviar en los próximos meses dos iniciativas que fueron impulsadas el año pasado, pero que no prosperaron en ese momento.

Se trata, por un lado, del nuevo Código Penal, el cual fue elaborado por una comisión especial de expertos en la materia convocada por el Poder Ejecutivo, y la baja de la edad de imputabilidad.

El primero de estos textos fue incluido incluso en el temario de extraordinarias de diciembre último, pero nunca se llegó a tratar por falta de consenso y porque la Casa Rosada prefirió priorizar las leyes que sí terminaron saliendo.

En tanto, la segunda de esas medidas había conseguido dictamen en la Cámara de Diputados en mayo del 2025, pero tampoco pudo pasar al recinto por la falta de apoyo por parte de la oposición.

En este caso, el proyecto planteaba bajar de 16 a 14 años la edad a partir de la cual se puede juzgar a un menor, aunque estableciendo una pena máxima de 15 años y solo para delitos graves.

La iniciativa en cuestión buscaba dar prioridad a las penas alternativas, como la aplicación de tareas comunitarias, prohibiciones de aproximación con las víctimas o medidas de reparación del daño causado.

En ese entonces, la propuesta obtuvo 77 firmas (necesitaba 73 como mínimo) de los diputados del PRO, La Libertad Avanza, la UCR, la Coalición Cívica, Innovación Federal y Democracia para Siempre.

Sin embargo, para esa fecha el Gobierno todavía no había ganado las elecciones y seguía siendo una minoría en ambas Cámaras, donde la oposición trababa todos los intentos del Ejecutivo, por lo que no se votó.

Ahora el escenario es diferente y las autoridades nacionales piensan insistir con ambas medidas en un solo proyecto amplio que se enviará al Congreso cuando comiencen las sesiones ordinarias.

“Hay todo un régimen penal juvenil, que incluye no solamente la baja de la edad, sino también cuestiones de políticas de Estado, de inserción y asistencia social, tratamiento terapéutico, etcétera. Es decir, son un montón de herramientas para pensar qué hacer con un chico que delinque“, explicó uno de los autores de la propuesta.

De esta manera, la baja de la edad de imputabilidad estará incluida dentro del nuevo Código Penal, que no lo contemplaba originalmente, ya que la comisión que lo elaboró se enfocó en modernizar el régimen actual, incorporando algunos delitos nuevos y endureciendo las penas para otros existentes.

El grupo que se encargó de la redacción fue creado a principios del 2024 y estuvo integrado por figuras como el juez de la Cámara Federal de Casación Penal, Mariano Borinsky, y el abogado Jorge Boumpadre, que lo encabezó.

La junta entregó una primera versión ese año que tenía un total de 540 artículos, pero luego se siguió trabajando y esa cifra se amplió considerablemente, hasta llegar a 912.

El texto definitivo fue presentado en diciembre último durante una conferencia de prensa del entonces flamante jefe de Gabinete, Manuel Adorni, junto a la actual senadora Patricia Bullrich, que estaba dejando el Ministerio de Seguridad.

El proyecto, con el que ahora se va a insistir, contempla cambios importantes sobre algunos aspectos vinculados a la corrupción, el terrorismo y el endurecimiento de las sentencias.

Entre otros aspectos, la propuesta más reciente propone no solo mantener la imprescriptibilidad de los crímenes de lesa humanidad, sino también sumar otros delitos como homicidio simple y agravado, abuso sexual, grooming, financiación, comercialización, publicación, facilitación, divulgación o distribución de material audiovisual de abuso sexual infantil, corrupción de menores, trata de personas, terrorismo, financiamiento del terrorismo, tráfico de estupefacientes, entre otros.

Asimismo, se conservan algunas leyes sancionadas en el último tiempo, como la de Interrupción Voluntaria del Embarazo y, aunque fue un tema que generó fuerte discusión dentro del Gobierno, por el momento se sostenían los agravantes cuando los delitos son cometidos en contextos de discriminación por razones de género, identidad u orientación sexual.

Entre los nuevos delitos que aparecen, está el de los motochorros, que se redactó de manera más clara para que no haya grises; la criminalidad ambiental, sumando la contaminación, y se perfeccionó la figura del financiamiento del terrorismo.

En la previa de Navidad, el presidente Javier Milei reunió a sus ministros en la Quinta de Olivos y les entregó a cada uno de ellos el libro “Defendiendo lo indefendible”, del economista estadounidense Walter Block, en el que se abordan varias problemáticas sociales que, según el autor, no deberían ser castigadas penalmente, analizando temas como la prostitución, el narcotráfico y derecho al aborto, entre otros.

El escritor considera en esa obra que el Estado no debería prohibir actividades voluntarias que no impliquen agresión, incluso cuando generen incomodidad moral o rechazo social generalizado. El eje teórico se apoya en el principio de no agresión, una de las bases del libertarismo moderno.

Fuente: Infobae

Donald Trump presentó el Consejo de Paz en Davos: “Todos quieren ser parte y trabajamos con las Naciones Unidas”

Donald Trump presentó el Consejo de Paz en Davos: “Todos quieren ser parte y trabajamos con las Naciones Unidas”

El comité ejecutivo fundador está integrado por figuras clave como el secretario de Estado Marco Rubio, Jared Kushner, el enviado especial Steve Witkoff y el ex primer ministro británico Tony Blair.

El Consejo de Paz se instaló este jueves en Davos por impulso del presidente Donald Trump durante el Foro Económico Mundial, en medio de interrogantes sobre su alcance y funciones. El organismo fue presentado como una iniciativa para “asegurar una paz duradera en áreas amenazadas por conflictos”, reafirmando el liderazgo global de Estados Unidos fuera de las estructuras internacionales tradicionales. Entre los miembros fundadores del comité ejecutivo figuran el secretario de Estado Marco RubioJared Kushner, el enviado especial Steve Witkoff y el ex primer ministro británico Tony Blair.

La creación de la Junta de Paz se originó como parte del plan de 20 puntos promovido por Trump para poner fin a la guerra entre Israel y el grupo terrorista Hamas, con énfasis en la reconstrucción y administración civil de la Franja de Gaza. Según el estatuto fundacional, el consejo tendrá como mandato supervisar un comité tecnocrático palestino encargado de la gobernanza transitoria del enclave y coordinar el despliegue de una Fuerza Internacional de Estabilización (ISF, por sus siglas en inglés), destinada a mantener el alto el fuego y desarmar a los grupos insurgentes.

“Mucha gente no sabía en 2020 que algunas de esas guerras estaban ocurriendo. Y algunas de ellas llevaban, en un caso, 32 años, en otro caso, 35 años, y en otro, 37 años. Nos alegró mucho detener la guerra que había comenzado entre India y Pakistán, dos naciones nucleares. Y me sentí muy honrado cuando el primer ministro de Pakistán dijo que el presidente Trump salvó 10 y quizá 20 millones de vidas al lograr que eso se detuviera justo antes de que ocurrieran cosas malas. Como presidente, puse fin a esas ocho guerras en nueve meses, incluyendo Camboya y Tailandia. Y, por cierto, muchos de los líderes están aquí. Kosovo y Serbia, la República Democrática del Congo y Ruanda, Pakistán e India, Israel e Irán, Egipto y Etiopía. Estamos trabajando en eso ahora mismo”, aseguró Trump durante su discurso de presentación.

La puesta en marcha de esta junta se produce en un contexto de frustración por parte del presidente estadounidense al no haber conseguido el Premio Nobel de la Paz, pese a su afirmación de haber puesto fin a ocho conflictos. El galardón recayó, en cambio, en la líder opositora venezolana María Corina Machado, quien incluso le regaló su medalla. La fundación del Nobel aclaró que aunque la insignia cambiara de manos, el título permanecería por siempre en manos de la venezolana, quien fue seleccionada por su lucha en favor del retorno de la democracia en su país.El liderazgo del organismo recae en el propio Trump, quien ostenta poder de veto sobre las decisiones y la agenda del consejo. La membresía está abierta a todos los países, que pueden sumarse de manera gratuita durante los primeros tres años, aunque se ha establecido la opción de un “asiento permanente” mediante un pago de 1.000 millones de dólares (USD1.000 millones).

Durante su discurso en Davos, Trump agradeció la colaboración de figuras como Steve Witkoff y Jared Kushner en la liberación de rehenes y la canalización de ayuda humanitaria en Gaza, asegurando que el consejo surge del objetivo de consolidar la desmilitarización y reconstrucción del enclave. Trump sostuvo que “la combinación del consejo de paz con el tipo de personas que tenemos aquí, junto con las Naciones Unidas, puede ser algo muy, muy único para el mundo”.

En ese marco, Trump reiteró el compromiso de la Junta de Paz para abordar otros escenarios conflictivos, mencionando la guerra en Ucrania y la operación para destruir la capacidad de enriquecimiento nuclear de Irán, denominada “Operación Martillo de Medianoche”. El mandatario también hizo referencia a la captura del líder venezolano Nicolás Maduro, la eliminación de ISIS en Siria y el aumento del gasto en defensa de los países de la OTAN.

La sesión de apertura en Davos incluyó la ratificación de la carta fundacional con la participación de líderes de Baréin y Marruecos. Trump subrayó que la Junta de Paz está compuesta por “los principales líderes del mundo” y que la visión del organismo fue adoptada de manera unánime por el Consejo de Seguridad de la ONU. Declaró que la organización tiene la posibilidad de convertirse en “uno de los organismos más trascendentales jamás creados” y destacó la incorporación de 59 países al proceso de paz en Oriente Medio.

El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (ONU), mediante la Resolución 2803 aprobada en noviembre de 2025, respaldó formalmente la existencia del Board of Peace, limitando su mandato para la situación en Gaza hasta finales de 2027.

El evento concluyó con el compromiso del consejo de mantener el alto el fuego en Gaza, asegurar la entrega de ayuda humanitaria y facilitar la liberación de rehenes, así como avanzar en la resolución de conflictos en regiones como el Cáucaso, África y Asia meridional.

Fuente: Infobae