El Presidente encabezó el encuentro con sus ministros con un temario que omitió la definición electoral en el país vecino y buscó focalizarse en la agenda local y sus reformas. “Cambiar el rumbo para ganar elecciones es inmoral”, dijo.
El presidente Javier Milei encabezó este lunes una nueva reunión de Gabinete en la Casa Rosada, donde evitó hacer una referencia directa al desenlace de la segunda vuelta presidencial en Brasil y priorizó discutir la situación económica afectada por el contexto geopolítico global y las prioridades legislativas del Gobierno.
El encuentro en el Salón Eva Perón de Balcarce 50 se extendió durante poco menos de una hora y media, y tuvo como únicos ausentes a Carlos Presti (Defensa), que se encuentra de viaje, y la jefa de la bancada oficialista en el Senado, Patricia Bullrich.
Si bien la falta de la legisladora alimentó especulaciones, luego de sus cuestionamientos a los dichos del Presidente sobre “quemar en la hoguera” a periodistas, en Balcarce 50 aseguraron que la exministra de Seguridad se dirigía a la reunión, pero debió regresar a su domicilio por motivos personales. “No tiene lectura política”, aseguraron.
Durante la cumbre -la primera en tres semanas-, Milei buscó una vez más ratificar el rumbo del programa económico ante sus funcionarios, a quienes les pidió “redoblar los esfuerzos para profundizar las transformaciones en marcha”.
Una nueva defensa al rumbo económico y su explicación sobre los efectos del contexto internacional
En ese sentido, según explicaron fuentes oficiales, el mandatario sostuvo que tanto él como su equipo llegaron para cambiar el ciclo populista. “No vamos a corrernos ni un milímetro de las ideas de la libertad”, dijo durante la reunión.
Sin embargo, el Presidente reconoce que el crecimiento económico dejó de avanzar con la velocidad que esperaban, una situación que adjudica al contexto económico internacional. Según planteó el mandatario a su Gabinete, los países emergentes como la Argentina enfrentan las consecuencias de una “contracción de la oferta global” incentivada por los conflictos bélicos en Irán y Ucrania, junto con el fuerte incremento del precio del petróleo y las presiones alcistas sobre los precios y las tasas de interés.
Pese a ese escenario, Milei repitió la idea de que “cambiar el rumbo para ganar elecciones es inmoral”, algo que además consideró “injusto”, “un error técnico” y “una grave afrenta a la credibilidad y reputación que se creó en estos años”. Para dejar en claro su posición, remarcó que “no se hace grande a la Argentina nuevamente con la trampa o la viveza criolla”.
Además, volvió a plantear como lo hizo en sus últimos discursos públicos que en las próximas elecciones los argentinos “por primera vez tendrán la posibilidad de elegir entre el partido de la libertad y la prosperidad versus el partido del Estado con todo su pasado por delante”.
Finalmente, a la hora de repasar el plano legislativo, el Presidente ratificó la importancia de avanzar con la aprobación del Tratado de Cooperación en materia de Patentes (PCT), la reforma electoral y la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional, entre otras iniciativas prioritarias.
Antes de comenzar la reunión, Milei salió con sus ministros al balcón de la Casa Rosada para saludar a un grupo de estudiantes que pasaban por la Plaza de Mayo. Visiblemente contento, el Presidente mostró unidad y despreocupación en el seno del Gobierno tras los resultados adversos en Brasil, con repercusiones todavía inciertas para la Argentina en el plano político y financiero.
Un resultado inesperado en Brasil y silencio en la Casa Rosada
La reunión de la cúpula del Ejecutivo tuvo lugar luego de que Lula da Silva se impusiera este domingo ante el favorito del Presidente, Flávio Bolsonaro, con el 51,78% de los votos frente al 48,22%.
El líder del Partido de los Trabajadores (PT), que cumplirá 81 años en dos días, logró revertir de una manera inédita en la política brasileña los resultados de la primera vuelta para asegurarse un cuarto mandato al frente del Gobierno brasileño.
Durante el domingo, el Presidente siguió el balotaje desde la Quinta de Olivos, bajo un clima que mutó de la cautela a una creciente denuncia en redes sociales por un supuesto fraude electoral del Partido de los Trabajadores previo a que se conocieran los resultados y luego al silencio. Hasta el momento, Milei es el único jefe de Estado sudamericano que no se expresó públicamente sobre los resultados. La postura refleja la de Estados Unidos, que aún no reconoció el triunfo de Lula da Silva. Por su parte, Bolsonaro dijo anoche que no podía reconocer la derrota y pidió anular la elección.
Las impugnaciones convalidadas por el mandatario giraron alrededor de la decisión de la Justicia Electoral de Brasil de habilitar una prórroga de dos horas para los cierres de las urnas frente a las denuncias del PT por problemas en el transporte de electores en distintos puntos del país. Si bien el pedido fue ratificado por Flávio Bolsonaro -aunque este solicitó que la medida alcanzara solo a cinco estados-, el Presidente y algunas figuras del oficialismo -como el legislador bonaerense Agustín Romo o el director de Comunicación Digital, Juan Pablo Carreira- hicieron comparaciones de Lula da Silva con expresidente venezolano Nicolás Maduro y denunciaron un intento de robo de la elección.
“URGENTE — LULA QUIERE ROBAR LAS ELECCIONES: SE EXTENDIÓ DOS HORAS EL HORARIO DE VOTACIÓN EN TODO BRASIL”, denunciaba una de las publicaciones del medio digital La Derecha Diario que fueron reposteadas por el Presidente.
En los días previos, Milei había manifestado su expectativa de que un triunfo de Bolsonaro consolidara la “construcción de una internacional de derecha”, además de acelerar la agenda aperturista del Mercosur.
Ahora, la reelección de Lula da Silva implicará una continuidad en las tensas relaciones diplomáticas entre ambos países. Desde agosto, el vínculo entre los Gobiernos fue rebajado al nivel de encargado de negocios luego de que Itamaraty decidiera el regreso de su embajador en Buenos Aires por los repetidos insultos de Javier Milei a su par brasileño durante su viaje a San Pablo para respaldar la candidatura de Bolsonaro.
Durante los tres años que compartieron como jefes de Estado, la convivencia entre ambos mandatarios se caracterizó por la tensión y la confrontación, con acusaciones del Presidente argentino en contra de Lula por un supuesto financiamiento de una campaña “anti-argentina” en las redes sociales, además de señalamientos por su apoyo a Sergio Massa en la campaña de 2023.
Si bien en la Cancillería que conduce Pablo Quirno siempre aseguraron que la mala relación entre los mandatarios no repercute en la histórica sociedad comercial entre la Argentina y Brasil, en el Gobierno estaba la expectativa de que un posible triunfo de Bolsonaro sirviera para avanzar con políticas de desregulación y liberalización en el Mercosur. Ese escenario quedó descartado con el triunfo de Lula da Silva.
Cómo sigue la semana de Javier Milei y sus ministros
Antes del encuentro con sus funcionarios, a las 9.45, Milei recibió al príncipe y gran maestre de la Soberana Orden de Malta, Frey John Dunlap.
Su agenda continuará el martes a las 17, con un viaje a Catamarca para participar al día siguiente desde las 11 de la inauguración de las nuevas plantas de carbonato de litio de Río Tinto, parte de la expansión del Proyecto Fénix en el salar del Hombre Muerto. Allí lo acompañarán Karina Milei, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y el ministro de Economía, Luis Caputo.
Los tres funcionarios estarán el jueves por la mañana en las Rondas de Negocios RIGI, en la Estación Fluvial de Rosario, un encuentro que reunirá a grandes inversoras, operadoras mineras, contratistas, pymes y cámaras para promover oportunidades y reforzar la participación de la industria nacional.
Por su parte, Milei tiene previsto otro viaje a una provincia el sábado, cuando regrese a Neuquén tras su reciente participación en una exposición hidrocarburífera. Esta vez, su visita girará alrededor de la inauguración del nuevo auditorio de la iglesia evangélica Jesús es Rey.
En paralelo, otros ministros tienen actividades propias. El miércoles, Federico Sturzenegger hablará sobre reforma laboral y el Fondo de Asistencia Laboral en el Banco Nación, y Alejandra Monteoliva participará de la puesta en servicio de las aeronaves PA-72 y PA-80 de la Prefectura.
El jueves, la ministra de Seguridad estará en el seminario de la Gendarmería y Mario Lugones disertará en el congreso de COSSPRA, en Puerto Iguazú. El viernes, Monteoliva participará del acto central de la Policía Federal.
Fuente: TN